Cosas de la vida, de imprevistos e incontrolables contrastes: porque el inesperado fantasma de Pinochet se hace presente, cual invitado de piedra, en la campaña de Sebastián Piñera y genera allí una tensión política hasta ahora apagada, en sordina - por el rol de ex colaboradores civiles de la dictadura en un eventual gobierno de derecha. La pesada responsabilidad colectiva de éstos en dos décadas de transgresiones a los DDHH complica la campaña de espejismos de Piñera, un escenario en el cual éste casi había logrado esconderlos tras cortinas mientras él mismo pretendía, por su lado, hacerse pasar por heredero de Michelle Bachelet.

La polémica prendió justo cuando el candidato de la derecha pretendía exponer cómo trofeo al público al par de intelectuales 'quitados' a la Concertación: Roberto Ampuero, Patricio Navia y Jorge Edwards que ahora después de 20 años de flirteos con el poder concertacionista - redescubren su sentido de la oportunidad y aparecen deslumbrados por Piñera y dispuestos a reescribir toda su historia para justificar tan simple hecho. También estaba J.E.Cheyre - ex comandante en Jefe con ambiciones políticas y el mismísimo Mario Vargas Llosa para dar más realce a tan extraña mezcla. Al final del día, la derecha que aún lleva al general en su agenda terminó por sacar la voz, haciendo de la ocasión un lamentable percance. 

CNN - CHILE : enlace a video - informativo , 08/01/2010.-